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Noviembre 2007
EL GOZO DE COMPARTIR Y AGRADECER
Creo oportuno
compartir con ustedes una bendita y linda experiencia que tuvimos mi
esposa Sara y yo, al finalizar el Congreso de Católicos Unidos en la
Fe, realizado el pasado mes de Agosto. Resulta que después de
finalizar el congreso el día Domingo, mientras nos encaminabamos a
nuestro automóvil felices de haber visto la gloria del Señor en el
auditorio en donde se dieron cita más 10 mil personas, y después de
ser testigos del derramamiento del amor de Dios manifestado a través
de su Hijo Jesucristo, un miembro del equipo llegó diciéndome,
¿hermano Noel qué hacemos con esta bolsa de mano que alguien
extravió? La tomé, la abrí y pude constatar que era de una
señora ya que sus documentos estaban adentro, además había tarjetas
de crédito y algo de dinero. Le dije al servidor que me la llevaría
conmigo y que al día siguiente (lunes), la llevaría a las oficinas
de El Sembrador para que la hicieran llegar a la hermana que la
perdió.
Mientras íbamos en el camino rumbo a casa, Sara y yo
conversábamos acerca de lo maravilloso que estuvo el Congreso y por
otro lado comentábamos ¿qué estará pensando la hermana que
extravió su bolsa, después de haber recibido tanta bendición en el
fin de semana y luego perder sus documentos?. La buena
noticia era que su bolsa la volvería a tener en sus manos, pero eso
solo lo sabiamos mi esposa y yo, mientras tanto ella tendría razón
de estar preocupada, triste y disgustada..., eso comentábamos.
Instantaneamente al ver la dirección de la hermana en su licencia de
manejo, decidimos cambiar nuestro rumbo y dirigirnos a la casa de
ella y alegrar su noche. A esa hora ya estaba oscuro, así que nos
fue un poco difícil ubicar el lugar, sin embargo, llegamos a donde
había varios edificios de apartamentos. Al localizar la dirección
nos estacionamos y llegamos a la entrada, allí nos dimos cuenta que
se necesitaba tener llave para entrar al edificio de apartamentos,
asi que decidimos esperar a que alguién entrara o saliera. Le dije
a mi esposa Sara: ¿te imaginabas que después de estar rodeados
de miles de personas hace una horas, íbamos a encontrarnos en este
lugar, en la calle, de noche y afuera de unos apartamentos, como si
hubiéramos pérdido las llaves para entrar? Sara ya estaba un
poco preocupada, de momento se me ocurrió empujar la puerta y se
abrió sin necesidad de llave. Afortunadamente la última persona
que salió o entró no la dejo bien cerrada para nuestra fortuna, así
que entramos y toque la puerta del apartamento y salió un hombre a
quien rápidamente le pregunté: ¿Buenas noches perdone usted
aquí vive la señora .....? y el respondió que sí, ¿quién es usted?,
le dije mi nombre e imediatamente salió la señora, y asustada al
vernos dijo: ¡que hacen aquí! Le respondí ¡es
que le venimos a traer su bolsa que extravió!. La hermana
parecía no creer lo que estaba sucediendo en ese momento. Las
lágrimas de alegría asomaron a sus ojos y su rostro reflejaba un
gozo profundo, ya que hacía apenas unos momentos, según nos dijo,
ella estaba rezando y pidiéndole al Señor, que el hecho de haber
pérdido su bolsa, no fuera razón para quitarle la paz y el gozo que
habia recibido en el Congreso. Lo que a ella más le precupaba eran
sus documentos de identificación y no el dinero. El milagro
se realizó pues el Señor le concedió instantaneamente lo que ella
con tanta fe, le pidió. La hermana estaba emocionada y
agradecida. Nos ofreció pasar a tomar un café y también dinero
como compensación y quería darme para la gasolina, en pocas palabras,
no hallaba que darnos como muestra de su GRATITUD..., por lo
visto y experimentado, ella era la única persona de su casa que
había asistido al Congreso. Amablemente le dije que ya era noche y
teníamos que llegar a casa, pero que le agradeciamos su invitación y
que no tenía que darnos nada a cambio, que solamente le diéra
gracias a Dios.
Les comparto esta breve historia, porque en el rostro
de ésta persona pude ver reflejado el gran gozo y agradecimiento que
había en su corazón..., hacia Dios. Cada uno de nosotros en
particular, estamos llamados a ser agradecidos con nuestro Padre
celestial por todas las bendiciones recibidas por medio de su Hijo
Jesucristo, Señor nuestro, por pequeñas e insignificantes que
parezcan.
La Palabra de Dios nos reafirma cuál debe ser nuestra manera de
vivir: “Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense!
Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor
está cerca. No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios
en oración; pidánle, y dénle gracias también. Así Dios les dará su
paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta
paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo
Jesús.” (Filipenses 4, 4 al 7). En estas palabras se
encuentra el maravilloso deseo de Dios para nosotros sus hijos, si
nosotros vivimos y hacemos lo que El nos dice, seremos dichosos.
En este mes, aquí en USA, celebramos el día de Acción de Gracias,
una de mis celebraciones favoritas, ya que en este día se llama la
atención a los seres humanos a valorar lo que tenemos y de quién lo
hemos recibido. A Dios siempre le agrada un corazón agradecido y
el verdadero cristiano debe mostrarle a El su gratitud. La
Eucaristía es precisamente eso..., una Acción de Gracias.
A continuación les comparto unos pensamientos que me envió un amigo
en un correo electrónico respecto al corazón agradecido y al igual
que yo lo hice, los invito a meditar en ello que es muy provechoso:
Pensaba que mi vida no
estaba bien…, y entonces hablé con Dios:
Me quejé de todo lo que me salió mal en el trabajo,
Pero no agradecí mis manos para
trabajar.
Me quejé de tener que soportar el ruido de mis
hermanos,
Más no agradecí por tener una
familia.
Me quejé cuando no había lo que más me gustaba para
comer,
Pero olvidé agradecer por tener que
comer.
Me quejé por mi salario,
Cuando miles ni siquiera tienen
trabajo.
Me quejé porque no apagaban la luz de mi cuarto,
Pero no pensé que muchos no tienen
hogar en dónde tener luces encendidas.
Me quejé por no poder dormir diez minutos más,
Olvidando a quienes darían todo por
tener su cuerpo sano
Y poder levantarse.
Me quejé porque mi madre me reprendía,
Cuando millones desearían tenerla
viva para poder honrarla y abrazarla.
Me quejé porque tenía que hablar de Jesús a unos
jóvenes,
Olvidando el pr ivilegio que es
poder hablar a otros de su amor.
Entónces Dios me mostró en aquel momento la
verdad y comprendí lo ingrato que he sido con El, y comencé a
agradecer por las cosas que había olvidado, y aún más, de aquéllas
por las que tanto me quejaba. Y es por eso que ahora no dejó de
dar gracias a Dios por todo lo que El me dá y mi corazón no dejará
de decirle siempre... ¡GRACIAS SEÑOR!
De mi parte hermanos, permitanme darles las gracias a cada uno de
ustedes que reciben y leen esta carta. A cada uno de ustedes que
fielmente mes a mes envián su semilla de amor (ofrenda), pues sin
sus oraciones y ofrendas nuestro trabajo sería muy, pero muy dificil,
por lo tanto, MIL GRACIAS por todo el esfuerzo que cada uno
ha hecho a través de los años por esta obra de Evangelización.
¡En
este mes hemos lanzado nuestra campaña anual con mucho entusiasmo!
Y confiamos en el Señor que logremos alcanzar con su ayuda,
nuestras metas. Todos estamos concientes de la situación económica
que se esta viviendo aquí y en nuestros paises de origen. Sin
embargo, tenemos que creer en la economía y las finanzas de Dios que
son diferentes a las de este mundo, por lo tanto, HOY LE PROPONGO A
USTED, A QUE SE UNA CON LOS MILES DE HERMANOS QUE ESTAN RESPONDIENDO
A ESTE LLAMADO DE DAR CON ALEGRIA. Adjunto le explicaremos en
detalle en qué consiste esta campaña. HOY EL SEMBRADOR NECESITA DE
USTED, para que juntos continuemos llevando a Jesucristo al mundo
entero, y unidos lo estamos logrando.
Que Dios todo poderoso lleve a feliz término lo que El mismo ha
comenzado, para la gloria de su Hijo Jesucristo, y que El
múltiplique sus recursos y nunca le falte lo necesario para vivir a
usted y a su familia.
Su
hermano en Jesúcristo y Santa María de Guadalupe,
Noel Díaz
P.D
Felicitaciones a todos lo que asistieron a CDJ 2007. Animo jóvenes,
los felicito por su apertura al Señor. Todo fue una MISION POSIBLE
y continuará por la fe que hemos recibido.
Una vez más enfatizo a que se unan todos a esta campaña de amor y
así lograr las metas que nos hemos propuesto.
Agradezco a todos los rescatistas, a los que ya dieron su ofrenda y
a los que poco a poco la estan dándo y pedimos a Dios por los que no
han podido darlo por diferentes situaciones, especialmente a
consecuencia de las enfermedades y las particulares situaciones
económicas. Sepan hermanos que estamos con ustedes, cuenten con
nuestras plegarias a Dios. Adjunto vea el informe de como vamos
con Radio Católica El Sembrador.. |