Las BUENAS NUEVAS
Cartas del 2007                          EneroFebreroMarzoAbrilMayoJunio Julio AgostoSeptiembreOctubre Noviembre

Carta del Mes

 

Carta de Noel Díaz

Gran Noticia

 
 
Mayo 2007

MUJER, ¿POR QUÉ LLORAS?

  Este es el titulo de una carta que escribí hace ya varios años, y que hoy deseo retomar.  En cada una de estas cartas que Dios me permite escribir, siempre deseo que El me permita compartir de las experiencias de la vida diaria. Teniendo en cuenta que Dios nos habla  en momentos difíciles. Esto lo podemos comprobar cuando leemos  las Sagradas Escrituras. En estas últimas semanas he podido palpar el profundo dolor al escuchar a madres y ver como ellas lloran por sus hijos y familia. Algunas porque su hijo (a) a fallecido, o porque su hijo (a) esta en el mal camino atrapado (a) en las adicciones o cosas parecidas, otras por la relación con su pareja.

    Por esta razón he decidido retomar este tema del  dolor de muchas mujeres, especialmente de las madres y poderles animar ver que es lo pensaría Jesús al ver sus lagrimas.   

   Indudablemente encontramos en el evangelio a Jesús siendo testigo del dolor de la mujer y no hay duda alguna que Jesús se conmovía al ver las lágrimas de la mujer. Mencionare algunas de ellas. María Magdalena, la cual había lavado con sus lágrimas los pies de Jesús y los había perfumado.  Esta mujer que quiso buscar el verdadero amor en tantos hombres sin encontrarlo;  la que se atrevió a llegar a una cena en donde no había sido invitada. Quien iba a pensar o a imaginar que esta mujer de la vida alegre, a la cual todos aquellos que la veían pasar la señalaban se iba a convertir en la primera testiga de la resurrección del Señor.  Yo quiero enfocar en dos casos particularmente que nos presenta las Sagradas Escrituras, donde en cada uno de ellos se encuentra una mujer llorando.  Quisiera pedirle unos minutos de su tiempo para que juntos reflexionemos en los que sucedió en cada uno de ellos.  Creo yo que las lágrimas tienen un efecto muy particular y misterioso hasta cierto punto en cada persona, tanto en la que derrama las lágrimas como el que ve las lágrimas derramadas en una persona.  Cuando yo era pequeño de edad entre los 5 y 14 años,  muchas veces tuve la experiencia de ver a mi madre  derramar lagrimas.  Cada vez que esto sucedía pasaban muchas cosas por mi mente.  Me sentía impotente pues no tenía la capacidad de resolver sus problemas.  Al verla también me producía inseguridad e inestabilidad, me producía tristeza y la gran pregunta que todos nos hacemos en medio de un sufrimiento  ¿POR QUÉ?  Desde entonces cada vez que veo a una mujer llorar me recuerda mi niñez y los momentos cuando mi madre lloraba.  Estoy  seguro que Jesús fue movido cada vez que veía el sufrimiento  y las lágrimas de sus semejantes.  Encontramos en el evangelio de San Lucas 7, un caso muy particular de una madre – viuda que tan solo tenía un hijo y ese hijo había fallecido y lo llevaban a enterrar, prácticamente se había quedado sola.  En ese momento también Jesús va por el camino con sus seguidores. En un momento se encuentran los dos grupos, el grupo de personas que van tristes acompañando a  esta madre al entierro de su hijo y Jesús con sus seguidores. Jesús se detiene, y se conmueve del dolor de esa mujer,  ve sus lágrimas y en cada una de  ellas un pedazo de su corazón.  En un tiempo atrás esta mujer ya había derramado lágrimas por su esposo que también había fallecido, sin embargo le había quedado la esperanza de su único hijo.  Es de imaginar que su hijo se convirtió en la razón de vivir como sucede en muchos casos de esta índole.  Mas ahora el hijo que llevo en sus entrañas también había muerto.  (San Lucas 7, 11-15). Esta mujer representa aquellos que hemos perdido a alguien o algo que creemos no podrá ser reemplazado, por lo consiguiente el corazón se encuentra vacío y sin esperanza,  sin una razón porque luchar. Me llama mucho la atención que las primeras palabras de Jesús a esta madre, “NO LLORES”.  Así es Dios cuando nos mira abatidos, desconsolados, impotentes y nuestras lágrimas siguen moviendo el corazón de Dios que nos sigue diciendo estas mismas palabras  “NO LLORES”.

  Creo que en estas dos palabras Jesús le estaba diciendo: “Siento tu dolor, siento tu vacío, siento tu soledad, y tu tristeza, siento que piensas que tu vida no tiene sentido, etc.”   Estas palabras no eran simplemente para consolar su corazón sino que Jesús estaba por realizar el milagro de devolverle  la vida a su único hijo.  Y así fue, Jesús le devolvió a su hijo.  Y sus lágrimas se convirtieron en gozo y alegría.  Esto me da ha entender que a Dios le duele ver nuestro sufrimiento y entiende el dolor de nuestras lágrimas y siempre quiere consolarnos y devolvernos una razón por la cual seguir  viviendo. Su respuesta no siempre es la devolvernos a nuestro ser querido como en este caso, a veces su voluntad es diferente a lo que nosotros le pedimos, esto quiere decir que Dios no sufre al ver nuestras lágrimas.

   El segundo caso lo encontramos en el evangelio de San Juan 20, 11-16, aquí María Magdalena se encuentra llorando, no eran las primeras lágrimas que derramaba, en una ocasión sus lágrimas lavaban los pies del maestro y conmovieron el corazón de Jesús.  Y en esas lágrimas encontró el perdón y la misericordia de Dios.   También lloró al ver a Jesús ser crucificado al pie de la cruz, ahora nuevamente se encuentra llorando al no encontrar el cuerpo de su amado Señor.  Cundo de repente Jesús le dirige estas palabras: “MUJER, ¿POR QUÉ LLORAS?”.  Usted puede darse cuenta que estas palabras están cuestionando el porqué de sus lágrimas.  En el caso anterior, Jesús no cuestiona las lágrimas sino que entiende el motivo, pero en este caso pide una razón y es que Jesús ya había anunciado su muerte y su resurrección más de una vez y él esperaba que sus palabras hubieran hecho eco en el  corazón de sus seguidores.

    Hoy hay mucha gente que dice creer en Jesús y confiar en sus palabras, sin embargo nos sucede lo que a María Magdalena,  lloramos porque pensamos que Jesús nos ha abandonado, que Dios no nos escucha, cuando la verdad es que  sus promesas son files ya que él dijo que iba estar  con nosotros todos los días de nuestra vida y especialmente en los momentos más difíciles.  Podía decir que estas mismas palabras de Jesús “¿POR QUÉ LLORAS?” es una exhortación a cada uno de nosotros que lloramos por temores injustificados, porque nos sentimos solos y dudando de sus promesas.  Son en estas situaciones cuando Dios no nos dice “NO LLORES”, sino más bien “¿POR QUÉ LLORAS?”

    Esta carta la dedico especialmente a la mujer que día a día lucha por salir adelante y que por encima de sus retos y desafíos no da marcha atrás, la dedico a la mujer que hoy esta pasando una prueba, la dedico a todas las madres. Queridas amigas tomen el ejemplo maravilloso de nuestra madre santísima, su fidelidad a Dios, su que permitió que el verbo se encarnara en su vientre y al pie de la cruz derramo lagrimas, mas nunca perdió la confianza en las promesas de Dios y entrego a su Hijo y su dolor a la voluntad del Padre.  Hoy les invito a ustedes a que descubran la compasión que Dios tiene con nosotros al ver nuestras lágrimas de dolor, sabiendo que El puede cambiar nuestro lamento en alegría así como le dijo el ángel a María: “Para Dios no hay nada imposible”. (San Lucas 1, 37)

 

   En el pasado mes de abril del presente año El Sembrador cumplió 23 años de servicio.   Hoy agradecemos a cada uno que a través de todos estos años han estado con nosotros y hoy más que nunca los necesitamos.  En los últimos meses hemos venido experimentado una baja significante en el apoyo económico.  Y nos será muy difícil continuar con todos nuestros proyectos de evangelización sino contamos con la ayuda de todos aquellos que creen en la labor que estamos realizando.  Mi más sincero agradecimiento a cada uno de los que no nos han dejado de apoyar, sin ustedes no fuera posible lograr lo que estamos logrando. Recuerden que su familia de “El Sembrador” pide día a día por todas las necesidades de cada uno de ustedes que reciben esta carta, hoy pido por los que no tienen trabajo o esta enfermos, los que están pasando por dificultades económicas, siempre rogando para que El Señor supla nuestras necesidades, también pido por los que tienen trabajo, salud para que Dios los continué bendiciendo y multiplique cada ofrenda que aportan para este apostolado, juntos estamos sembrando semillas de fe, esperanza y amor.

   ¡Felicidades! A todas las MADRES en su día les mando un fuerte abrazo. Doy gracias a Dios por nuestra Madre del cielo que nos ama, por mi madre quien fue la que me trajo ha este mundo y por la madre de mis hijos, Sara, a cada una  ellas les doy las gracias por su  amor.

   Que Jesús El Señor les guarde siempre y que la intercesión de María Santísima de Guadalupe ante su Hijo nos permita ver Su Gloria, Amen.

 

En Jesús y María Santísima,

 Noel Díaz

 P.D.

   Quiero pedir una grande disculpa por el error que cometimos en la correspondencia del mes pasado, donde se escribió la palabra: “pajeras”, en vez de “parejas”, lo sentimos mucho por esta falta de atención y agradezco su comprensión al respecto.  Estoy consiente que nos podemos equivocar en alguna falta de ortografía, pero esta equivocación consideramos que no fue una pequeña falta.

   Felicito a todos los hombres que estuvieron presentes en el pasado Congreso de Hombres. ¡Animo! y a seguir adelante con Cristo por delante. Los espero ver en el Congreso de Parejas, por supuesto a los que tienen su pareja. A las madres solteras y padres solteros recuerden que ustedes son invitados a vivir este Congreso.

   Quiero aprovechar para recordarles que es muy importante que ya hagan sus planes para los Grandes Congresos de este año: Católicos Unidos en la Fe en Agosto 18 y 19 y también el de CDJ Congreso de Jóvenes en el mes de Octubre 20 y 21, ambos en el la Arena Deportiva de Los Ángeles.  Los boletos ya están disponibles. Este año esperamos mas personas, así que no se vayan a quedar sin boleto, asegure su entrada. Desde ya les motivo a los líderes para que ya estén preparando el viaje con sus grupos.  Hagan de estos eventos un motivo para hacer crecer sus grupos, crecer en la fe y compromiso a todos aquellos a quien usted invite. Dios le recompensara en abundancia.

 
 EneroFebreroMarzoAbrilMayo Junio Julio AgostoSeptiembreOctubre Noviembre