Las BUENAS NUEVAS
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Carta del Mes

 

Carta de Noel Díaz

Gran Noticia

 
 
Enero 2007

   LA CELEBRACIÓN  NO TERMINA, CONTINUA.

    Al comenzar un año nuevo, parece que después de todas las lindas celebraciones, viene una especie de desanimo, parecido a cuando organizamos una fiesta y después de tener a los invitados, la comida y la música, se termina y la alegría desvanece. Algo parecido sucede al comenzar un año nuevo, comenzamos a ver árboles de navidad en el bote de basura.  Las lucecitas y arreglos navideños se quitan con suspiros, pensando en que rápido paso el tiempo Navideño. En las tiendas, los arreglos navideños se venden a mitad de precio etc. Pero realmente la celebración no termina, sino continúa. Todo depende de la actitud mental y espiritual con la que miramos el pasado, el presente y el futuro.

   Hoy quiero compartirles una reflexión muy valiosa sobre el capitulo 2 de la Carta de San Pablo a los Efesios que se puede resumir en tres palabras: PASADO, PRESENTE Y FUTURO.

   El PASADO. “Ustedes estaban muertos a causa de sus faltas y sus pecados con ello seguían la corriente de este mundo y al soberano que reina entre el cielo y la tierra, el espíritu que ahora esta actuando en los corazones rebelde” (Efesios 2, 1-3). Al leer estos versículos, pienso en el pasado de mi vida, llena de maldad, de vicios y placeres. Pues ¿Quien no tiene un pasado que lo atormenta?  En muchas ocasiones, los sufrimientos, dolores, tristezas, y la experiencia amarga del pasado les atormentan y no les dejan vivir tranquilo. Se quiere olvidar el pasado y ser felices, pero no lo logra.

   En otras palabras al vivir pensando en el pasado: “Vivimos sin esperanza y sin Dios” (Efesios 2,12b) vivimos y andamos como “ovejas errantes, cada cual siguiendo su propio camino” (Isaías 53,6).

   ¿Cómo nos liberamos de este PASADO QUE NOS ATORMENTA? Las Escrituras claramente enfatizan que “Quien esta unido a Cristo es una nueva persona. Las  cosas viejas pasaron, lo que ahora hay es nuevo” (2 Corintios 5,17).

   Y así pasamos al siguiente punto pues unidos a Cristo, tenemos una nueva vida, un PRESENTE. “Pero Dios es rico en misericordia: ¡con que amor tan inmenso nos amo! Estábamos muertos por nuestras faltas y nos hizo revivir con Cristo: ¡por pura gracia ustedes han sido salvados! (Efesios 2, 4). Tenemos una nueva vida en Cristo. “Ustedes antes no eran su pueblo, pero ahora son su pueblo de Dios; no habían alcanzado su misericordia, mas ahora les ha sido concedida su misericordia” (1 Pedro 2,10). Ahora somos un pueblo que Dios hizo suyo para proclamar sus maravillas, pues el nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 1, 9b). O sea que se acabaron las quejas, los llantos, la depresión. En el presente, con Jesucristo en nuestra vida, con valentía podemos proclamar: “Si Dios esta a nuestro favor, nadie podrá estar contra nosotros” (Romanos 8, 31). Y además podemos clamar: “Aunque estamos llenos de problemas no estamos sin salida, tenemos preocupaciones pero no nos desesperamos. Nos persiguen pero no estamos abandonados. Nos derriban pero no nos destruyen” (2 Corintios 5, 8-9). Con mucha emoción ahora podemos decir: “Para mi la vida  es Cristo y la muerte es ganancia” (Filipenses 1,21).

   Con entusiasmo entramos al FUTURO. “En Cristo Jesús, Dios es todo generosidad para con nosotros, por lo que quiere manifestar en los siglos venideros la extraordinaria riqueza de su gracia” (Efesios 2,7). Pues nuestra vida no termina con la muerte, tenemos un futuro eterno. Alguien dijo que “podemos vivir 40 días sin comer; vivir 4 días sin tomar agua; podemos permanecer 4 minutos sin respirar. Pero no podemos estar 4 segundos sin esperanza.” Pues “nuestra esperanza es que ni ojo ha visto, ni oído ha escuchado, ninguna mente humana se ha imaginado lo que Dios tiene preparado para los que lo aman” (1 Corintios 2, 9). Nuestra esperanza futura viene de un Dios inmortal que nos amo y nos ama con amor eterno.

 

   Oración:

   Padre amado, hoy vengo a ti, me acerco al trono de gracia, para decirte que el pasado de mi vida, el pasado de mis acciones, me atormentan, en el pasado he llevado una vida lejos de tu gracia, he vivido la vida a mi manera, y he cometido muchos errores,  hoy señor imploro tu misericordia, imploro tu perdón, Señor Perdóname, límpiame, libérame, Señor de todo el pasado que me atormenta,  hoy Señor te invito a mi vida, te entrego mi corazón, ven Señor  toma el control de mi vida,  con humildad y sinceridad quiero pedirte que seas mi Nuevo Jefe,  mi nuevo amor,  Gracias Señor, por que unido a ti soy una nueva persona,  Gracias por que a tu lado puedo caminar seguro y protegido, Gracias Señor por este presente pero también te doy gracias por el futuro, Gracias por que tu te hiciste mortal, para que yo fuera inmortal,  Gracias, Gracias Señor, ¡Aleluya! Te alabo mi Señor.

 Noel Díaz

 P.D.

 UN AGRADECIEMIENTO muy en especial a todos los que se unieron a la Campaña de Rescate de Radio Católica El Sembrador 1670AM. Dios les colme de sus bendiciones y supla todas sus necesidades. Agradezco a Marcel y todo el gran equipo de la radio por todo su gran esfuerzo y entrega. Gracias a todos los sacerdotes pues su ayuda ha sido una fuerza muy grande. Finalmente, agradezco a los líderes de los diferentes grupos parroquiales que han hecho posible que esta estación siga de pie proclamando a Jesucristo desde el inicio. ¡Mil gracias a todos!

 

   ¡Mujeres animo! El Congreso de Mujeres con el lema “La Máxima Belleza” se acerca, asegure su lugar comprando sus boletos. Invite a todas las mujeres que pueda, se lo agradecerán toda la vida.

 

EN MEMORIA DE RAÚL SAYES

   Con corazón agradecido en este mes de enero recordamos la vida de nuestro hermano Raúl Sayes. Si fue en este me que el partió a la patria celestial, el vivirá en nuestros corazones  siempre. Alabado sea Dios por el regalo que nos concedió de tener a un hombre de Dios en medio de nosotros, su ejemplo de entrega y amor por sus semejantes nos deja una gran memoria de lo que significa vivir para Cristo.

 

   Mi hermano Raúl te extraño, pero la esperanza me sigue fortaleciendo en mi diario caminar, se que tu estas con El Señor y se que tu caminas con nosotros juntamente con Monseñor Dennos O’Neil, y demás fieles sembradores que se adelantaron y allá ustedes se que interceden por nosotros ante El Señor como lámpara encendida, mil gracias!

 

 En esta carta usted encontrara una reflexión que escribió Arturo Escalona miembro de esta familia El Sembrador en torno a la partida de Raúl. Confío que esta inspiración sea un medio de esperanza para todos aquellos que hayan experimentado la partida de un ser amado a la otra vida. 

   Hermanos, en estos momentos deben estar reunidos en la capilla para rezar El Angelus, como se hace todos los días de trabajo, tal ves algunos estén en Moreno Valley.

   De cualquier manera, quiero aprovechar este momento para compartir con ustedes hermanos, algo maravilloso.

   Recuerdo que el último día que los mire fue un día normal, de múcho trabajo. Recuerdo que en la tarde grabe un programa para la televisión con mi amada esposa y cerramos con el programa de radio para nuestros queridos hermanos de Chicago.

   Por fin salimos del estudio como a las 5:30 de la tarde, pero mi día no terminaba aun, ya que, le doy gracias a Dios que pude salir con toda mi familia, fuimos a visitar a una familia con la cual convivimos todos juntos.

   Regresamos algo tardecito y me dispuse a descansar después de tantas actividades.

   Cerré mis ojos y, no se cuanto tiempo paso, pero empecé a tener un sueño.

   Hermanos, de pronto me ví en un lugar hermosísimo que núnca había mirado, pero además, mis hermanos, mire ¿a quien creen?, pues nádamelos que a Papa Dios, si a Papa Dios y a Mama Maria, allí estaba la señora y me recibían con múcho amor.

   Yo no podía creer lo que veía, pero eran tan reales. Yo pensé, ¡que sueño tan lindo! y ¿que creen?, pues Papa Dios me abrazaba y me decía Bienvenido a casa hijo mío".

   Sentí en mi corazón tanta felicidad que me acorde de los apóstoles cuando dijeron, Hagamos aquí tres chozas, pues yo pensé lo mismo.

   ¡Cuanta felicidad!, ¡no tengo las palabras para describir esa sensación tan sobrenatural !.

   Pero mas me sorprendí cuando mire a mi madrecita tan bonita, mire usted, y me miraba, me abrazaba y acariciaba y decía tantas cosas bellas.

   Yo le dije al Señor, "Mañana llegando al estudio le platico a mis hermanos este sueño tan bonito del cielo y les voy a decir que vale la pena trabajar para un día llegar al cielo.

   Mi señor Jesús me dijo "No hay mañana, solo un siempre".

   Me quede todo desconcertado, pero la felicidad no podía desaparecer.

   "Bueno, dije yo, todo es tan bonito, pero se va a terminar cuando despierte".

   Mi Señor Jesús me miro con una mirada amorosa y profunda y me dijo: "Raúl, ya llegaste a la Casa de mi Padre".

   ¡ No puede ser !, dije yo, y no porque no me gustara, sino al contrario.

   El me dijo: "Mira hacia atrás".

   Yo miré y note una línea blanca atravesada en el camino, también pude ver a muchas personas que se acercaban, algunas conocidas, otras no, algunas cercas, otras mas retiradas y otras muy lejanas, algunas se caían, se levantaban y continuaban. El Señor me dijo: " Todos son mis hijos, unos perseveran, otros no, pero gracias al trabajo que desarrollaste con tanto amor, muchos que estaban alejados vienen y seguirán viniendo hacia mi, que soy el camino, la verdad y la vida".

   Solo pude decir, “Señor, no mire la línea". "¡Claro! me dijo, estabas tan ocupado sirviéndome y a tus hermanos y la mirada puesta en las cosas de mi padre que no mirabas al suelo. Pero lo importante es que ya estas aquí".

   De pronto me di cuenta que no era un sueño y dije: Señor, me gusta múcho estar aquí y mi alma esta llena de gozo, pero ¿y mi familia? ¿Mi esposa, mis hijos que tu me diste y que son tantos y me necesitan?

   “Raúl”, me contesto: “Tu familia esta bajo mi protección. ¿ No recuerdas que ni la hoja del árbol se cae si no es mi voluntad?. No digo que no tendrán momentos difíciles, pero también buenos momentos y mis bendiciones nunca los dejaran.

   Ha bueno, dije yo. Pero en El Sembrador hay mucho trabajo en la radio y la televisión, ¿quien lo va a hacer? y Papito Dios me contesto: Raúl ¿de quien es la obra?, ¿acaso no es mía? tu ya hiciste tu trabajo.

   Yo conteste: “Bueno Señor, hice todo lo que pude. “Lo se, hijo mió y es tiempo de que recibas tu premio”.

   Hermanos, no podría contarles todo lo que estoy viviendo en este lugar donde la felicidad es permanente.

   Siento no haberme despedido de ustedes, pero así son las cosas del Señor, por eso les pido estén siempre preparados.

  Una cosa si les digo, yo pido por ustedes en todo momento, especialmente en todos los eventos cuentan conmigo. Mi espíritu siempre estará presente. También cuando se sientan desanimados o tristes, platiquen conmigo que siempre los escuchare y le pondré sus necesidades a Papito Dios.

 

   Y nunca olviden que “Somos una Gran Familia” y están en mi corazón.

    Con amor me despido de ustedes con un abrazo.

   Su hermano que siempre los ama en Cristo Jesús

 Raúl Sayes.

 Escrito por: Arturo Escalona

 
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